Para el cronista machacar los Oscar supone un clásico, ese jersey negro, mamífero que habita al fondo de tu armario, para elegir si dudas. Con amarga delectación anticipas el fracaso de tus favoritas incluso durante el tostón de la alfombra roja, y saboreas la triste certidumbre de que al final sonríen quienes menos deseas. Si según el axioma de Luis […]
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