Eran los hombres guapos, los apuestos caballeros que venían a rescatar el país del “gobierno Frankenstein”, por usar la eficaz expresión acuñada por el difunto Alfredo Pérez Rubalcaba. El primero, Pablo Casado, sobrevivió a las celadas de su propio partido y a la guerra fratricida […]
Con las manos altas les impedían pasar. A los Mossos. Con las manos bajas se agarraban del velamen. Los testigos. Con las manos ni altas ni bajas, a la altura aproximada de la boca por la que a diario disparan necedades, hacían la peineta y […]